7 de Septiembre del 2005

 

 

La Escuelita de Alarcón

Esta es la forma en que se ejecuta la democracia parlamentaria en Cuba, que clase de burla a la Nación y la mundo.

La Asamblea Nacional del Poder Popular, que preside Ricardo Alarcón, acaba de celebrar en La Habana uno de sus encuentros sui géneris. Se trata de las reuniones de las distintas comisiones de trabajo que integran sus diputados, previo al V Período Ordinario de sesiones de la presente Legislatura que comenzó el viernes y concluyó el domingo.

Recuerdo a los olvidadizos que la Asamblea, se reune, sólo dos veces al año durante dos días, según establece de modo ordinario la Constitución vigente.

El Parlamento (perdón por el eufemismo) cubano funciona de modo curioso. Es una legislatura virtual. Lo digo porque lo habitual en los Parlamentos reales, donde la democracia no es pura fórmula, las cosas funcionan de otro modo. En esos casos la comisiones parlamentarias, acostumbran a interperlar al gobierno, sus ministros y funcionarios, sobre cualquier asunto de interés. El funcionario en cuestión es interrogado por los miembros del parlamento, tiene que dar explicaciones, responder las preguntas que se le dirigen. Todo en presencia de la prensa.

En Cuba las cosas son diferentes. Los ''parlamentarios'' del castrismo no parece que ejercen esa facultad. Estan en plan de oyentes. En el mejor de los casos son alumnos aplicados, pupilos disciplinados, que reciben información del gobierno, ministros y sus funcionarios.

Nada de comisiones que investigan, cuestionan o interpelan. Simple sesiones informativas. A ese ejercicio parlamentario se le llama ''rendición de cuentas''. ¿De veras?

Por la escuelita de Alarcón desfilaron durante tres días varios ministros y directores de empresas estatales.

* Ignacio González Planas, ministro de la Informática y las Comunicaciones, reconoció que ``si bien indicadores como la cantidad de teléfonos ha ido en ascenso (hoy el índice es de 7.7 equipos por cada 100 habitantes y en 1994 era inferior a dos), todavía la cifra resulta muy baja en relación con las necesidades''.

En 1959 esa cifra era de 15 telefonos por cada 100 habitantes, pero no parece que los diputados castristas le hayan preguntado al ministro por qué 46 años después las comunicaciones son peores. ¿Será acaso el embargo estadounidense el culpable?

* Oscar Basulto, director del Grupo Empresarial TABACUBA, afirmó que la fábrica de cigarrillos de Ranchuelo, en Villa Clara, es objeto de inversiones que permitirán modernizar sus máquinas para comenzar a producir allí las cajetillas de Titanes, una marca que intenta mejorar la pésima calidad de los Popularres, cigarrillos que se venden en moneda nacional.

* Ernesto López, presidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), anunció con orgullo que la teleaudiencia de Cubavisión Internacional llega a 18.2 millones en la mayor parte del mundo, mientras que el año pasado llegaba sólo a 8 millones. Agregó que Radio Habana Cuba ``ha cumplido una relevante función informativa y política ideológica con una vasta audiencia en el exterior en los 9 idiomas que transmite''.

* Tomasa Romero, viceministra de Educación, dijo que más de 2,914,000 alumnos será la matrícula general del curso 2005-2006 que acaba de comenzar. Romero informó que Cuba cuenta hoy con 13,462 centros educacionales y 284,605 maestros.

* La Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos incluyó en su ''análisis'', el tema de ''la situación actual del proceso de los Cinco Héroes cubanos'', es decir espías, encarcelados en Estados Unidos.

Sin embargo ''la Palma de Oro'' de ese trajín legislativo se la llevó, sin dudas, el ex-ministro Armando Hart Dávalos, devenido en director de una pomposa Oficina del Programa Martiano.

Resulta que la comisión legislativa correspondiente, aprobó ''trabajar con esa institución y otros organismos en el apoyo y divulgación del Proyecto José Martí y la cultura universal, que tiene como propósito vincular el pensamiento martiano con el de Simón Bolívar, los próceres y pensadores de nuestra América, y en particular con Marx, Engels y Lenin, para encontrar nuevos caminos a las ideas socialistas en el siglo XXI'', dijo Granma.

¡Menuda tarea, sin dudas!